sábado, julio 08, 2006

¡¡ENHORABUENA FAMILIA!!


La revolución ha empezado... ¡ENHORABUENA FAMILIA!!

Miles de personas arropan al Papa en ambiente festivo y caluroso. Miles de personas recibieron esta mañana a Benedicto XVI a su llegada a Valencia, en un ambiente festivo y caluroso donde los peregrinos del Encuentro Mundial de las Familias han tomado las principales calles de la ciudad con cánticos, colores blancos y amarillos y la alegría de poder ver al Papa de cerca.

Horas antes del aterrizaje del avión papal, a las 11.22 horas, y la primera toma de contacto de Benedicto XVI con territorio español, a las 11.40, Valencia ya estaba preparada para recibir al Papa, con miles de balcones engalanados, calles cortadas al tráfico y flores con los colores vaticanos repartidas por todo el recorrido del 'papamóvil'.

Cientos de peregrinos esperaban en la antigua base militar de Manises desde primera hora de la mañana, con cánticos y portando pancartas y banderolas con los colores del Vaticano, algunos de los cuales silbaron al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en una protesta que se repitió en lugares con pantallas gigantes, como las plazas de la Reina y de la Virgen.

También aguardaban en la avenida del Cid -la vía de entrada a Valencia desde Manises y la autovía A-3-, unos en las pasarelas de hierro habilitadas para los peatones y otros bajo la sombra de árboles, edificios y marquesinas de autobuses para evitar el calor.

El paso -puntual en todo momento- de la comitiva del 'papamóvil' resultó muy rápido para muchos peregrinos, mientras que gritos de 'sí, sí, sí, el Papa ya está aquí', 'Benedicto, o-é o-é o-é...' y 'Viva el Papa' se repitieron durante toda la mañana, con originales variaciones como la de un centenar de peregrinos de la Hermandad de la Macarena de Sevilla, que aclamó al Papa en Manises al ritmo de sevillanas y cuyo nombre jalearon al grito bético de 'ése Papa, oé'.

Peregrinos que se habían congregado en la plaza de la Virgen desde primeras horas de la mañana para participar en el rezo del ángelus frente a la Basílica de la Virgen de los Desamparados combatieron con gorras, sombreros, abanicos gigantes, pañuelos y paraguas el intenso sol del mediodía. Algunos de ellos agradecieron los cubos de agua que les lanzaron vecinos desde los balcones.

La ciudad presenta un aspecto engalanado con 10.100 banderolas, 6.720 vallas y 5.000 cuelgabalcones con motivos vaticanos. Se ven banderas de muchos países -la mayoría, españolas y de países sudamericanos-, se han lanzado 11.000 globos al paso del 'papamóvil' y un gran tapiz floral decora la Basílica de la Virgen de los Desamparados, aunque en muchas ventanas y fachadas pueden verse todavía crespones negros por la tragedia del metro del pasado lunes.

Así, familiares de las víctimas han sido consolados por el Papa en la Basílica, quien además ha rezado por ellas ante la estación de Jesús, uno de los actos más emotivos de la mañana al recordar a los 42 fallecidos en la tragedia.

Benedicto XVI ya tiene en su poder las llaves de la ciudad que le entregó la alcaldesa, Rita Barberá, en la Catedral. Allí, el Papa también saludó -como en todo el recorrido- a los presentes y hasta besó a un bebé en la frente.